
ER.- Aunque el Perú cuenta con importantes reservas de agua dulce, la distribución desigual del recurso y los efectos del cambio climático plantean desafíos cada vez mayores para su gestión.
En Lima Metropolitana y Callao, el consumo promedio de agua potable alcanza los 134 litros por persona al día, mientras millones de peruanos aún carecen de acceso a una red pública de abastecimiento.
Ante esta situación, Marie Anne Gálvez, decana de Ingeniería Ambiental de la Universidad Científica del Sur, destaca la importancia de adoptar hábitos responsables en el hogar para reducir el desperdicio y contribuir al uso sostenible del agua.
Entre las principales recomendaciones figura reparar fugas de manera oportuna, ya que un grifo averiado puede desperdiciar miles de litros al año. También se aconseja reducir el tiempo en la ducha y cerrar el caño mientras se realizan actividades como el cepillado de dientes o el lavado de platos.
La especialista señala además que reutilizar el agua utilizada para lavar frutas y verduras en el riego de plantas, así como aprovechar el agua de lluvia para tareas de limpieza, son medidas sencillas que pueden generar un ahorro significativo.
Otro aspecto importante es utilizar electrodomésticos como lavadoras y lavavajillas únicamente cuando alcancen su capacidad máxima, optimizando así el consumo de agua.
Finalmente, Gálvez subraya la necesidad de fomentar una cultura de ahorro y uso responsable desde el hogar, las escuelas y los centros de trabajo. «Concientizar sobre el uso del agua no es solo una tarea individual, sino un compromiso colectivo que debe promoverse desde las familias, las escuelas y las instituciones», afirmó.
La especialista recordó que el cuidado del agua no solo beneficia al medio ambiente, sino que también contribuye a garantizar la disponibilidad de este recurso para las futuras generaciones.


