
ER.- Las marcadas variaciones de temperatura que experimenta Lima durante las últimas semanas, con mañanas frías y húmedas seguidas de tardes más cálidas, responden a un patrón cada vez más asociado a los efectos del cambio climático y a la influencia del fenómeno de El Niño, según especialistas en ciencias ambientales.
Estos cambios no solo modifican las condiciones climáticas de la capital, sino que también tienen implicancias para la salud, la disponibilidad de agua y la calidad de vida de la población.
Especialistas de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) señalaron que uno de los principales riesgos es subestimar las variaciones térmicas a lo largo del día. Las diferencias de temperatura pueden afectar especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias, por lo que recomiendan utilizar ropa en capas y evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor radiación.
Otra recomendación es mantener una adecuada ventilación de los ambientes sin descuidar el control de la humedad. La elevada humedad característica de Lima favorece la aparición de moho en viviendas y puede agravar problemas respiratorios, por lo que se aconseja permitir la circulación de aire y revisar periódicamente paredes y techos.
Los especialistas también recordaron que el cambio climático incrementa la presión sobre los recursos hídricos, haciendo necesario reforzar medidas de ahorro de agua en los hogares. Acciones como reparar fugas, reutilizar agua para determinadas actividades domésticas y reducir el tiempo de las duchas pueden contribuir a un uso más eficiente del recurso.
Asimismo, advirtieron que los días nublados no eliminan el riesgo de exposición a la radiación ultravioleta. Aunque el cielo permanezca cubierto, los niveles de radiación UV pueden mantenerse elevados, por lo que recomiendan el uso diario de protector solar y una adecuada hidratación durante las actividades al aire libre.
Los expertos coinciden en que la adaptación al cambio climático requiere incorporar hábitos cotidianos que reduzcan los riesgos para la salud y promuevan un uso más responsable de los recursos, frente a un escenario en el que los eventos climáticos extremos y las variaciones de temperatura serán cada vez más frecuentes.



