
ER.-En una iniciativa que unió educación financiera y acción social, Scotiabank y la ONG Perú Pendiente impulsaron una campaña solidaria que movilizó a cientos de familias en todo el país entre el 13 y el 16 de agosto.
Cerca de 700 niños participaron donando juguetes en agencias del banco y, como parte de la experiencia, abrieron su primera cuenta de ahorros con un saldo inicial de S/ 50. De esta manera, comenzaron a dar sus primeros pasos hacia una vida financiera responsable.
La campaña logró reunir más de 2,000 juguetes, entregados por Perú Pendiente en comunidades vulnerables dentro de sus programas de ayuda humanitaria. Lo más especial: los niños beneficiarios pudieron elegir personalmente los juguetes que más les gustaban, en un gesto que dignificó y generó una experiencia emotiva e inclusiva.
“Más que una entrega, buscamos generar una experiencia significativa que promueva valores como la solidaridad, la empatía y el compromiso desde temprana edad”, destacó Vanessa Vásquez, cofundadora y directora ejecutiva de Perú Pendiente.
Desde Scotiabank, se subrayó que la campaña no solo fomentó el ahorro desde la infancia, sino que también fortaleció la conexión con las familias en torno a la generosidad y la responsabilidad social.
Con esta iniciativa, el banco reafirma su compromiso con el desarrollo integral de la niñez y adelantó que continuará promoviendo programas con impacto social y financiero en las futuras generaciones.



