
ER.-El acceso al financiamiento es una herramienta clave para cumplir metas personales y familiares. En ese camino, la línea de crédito se ha convertido en un recurso útil para afrontar gastos imprevistos; sin embargo, un uso inadecuado puede afectar negativamente el historial crediticio.
Con el fin de promover un manejo financiero más responsable, Infocorp compartió una serie de recomendaciones para aprovechar este producto sin poner en riesgo la salud económica de los usuarios.
Cuatro consejos prácticos
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No la confundas con tu sueldo. La línea de crédito no es un ingreso adicional, sino un préstamo que debe devolverse. Considerarlo de esta forma ayuda a usarlo con mayor conciencia.
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No sobrepases el 30% del monto disponible. Los especialistas sugieren no utilizar más de un tercio de la línea, lo que asegura capacidad de pago y evita intereses elevados.
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Evita llegar al 50%. Superar la mitad del límite disponible es un indicador de sobreendeudamiento. Si se alcanza este porcentaje por una situación excepcional, es fundamental recuperar el equilibrio financiero lo antes posible.
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Cumple con los pagos a tiempo. La puntualidad es la base de un buen historial crediticio. Cubrir el consumo en el menor plazo evita que la línea de crédito se convierta en una carga permanente.
¿En qué se diferencia de un préstamo?
Aunque ambos son productos financieros, existen diferencias importantes:
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Disponibilidad del dinero: el préstamo entrega el monto completo de inmediato, mientras que la línea de crédito se usa de manera parcial, según la necesidad.
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Intereses: en un préstamo, los intereses se calculan sobre el total recibido desde el inicio; en la línea de crédito, solo sobre lo efectivamente utilizado.
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Uso recomendado: la línea de crédito suele tener tasas más altas y se aconseja para necesidades de corto plazo, mientras que los préstamos son más convenientes para proyectos de mayor inversión o a largo plazo, como estudios o compra de un vehículo.
Educación financiera como clave
Conocer cómo funcionan estas herramientas y aplicarlas con responsabilidad permite mantener un historial crediticio sólido, lo que se traduce en más y mejores oportunidades financieras en el futuro.