
ER.- La mayoría de los nuevos negocios se concentra en comercio y opera como micro y pequeñas empresas, según datos analizados por especialistas.
Más de 45 mil empresas fueron creadas en el Perú entre enero y febrero de 2026, una cifra equivalente al 2% del total de negocios existentes en el país. Sin embargo, especialistas advierten que este crecimiento continúa concentrado en sectores de baja diversificación y enfrenta dificultades para sostenerse en el tiempo.
De acuerdo con un análisis realizado por Zegel a partir de información oficial, el 43% de las nuevas empresas registradas durante ese periodo pertenece al sector comercio, impulsado principalmente por la demanda interna y el autoempleo.
Según datos del Ministerio de la Producción, Perú lidera la creación de micro y pequeñas empresas (MYPE) en la región. Actualmente, cinco de cada mil peruanos en edad laboral fundan una empresa, una tasa superior a la registrada en países como Uruguay, Colombia y Paraguay.
No obstante, el dinamismo emprendedor no se traduce necesariamente en crecimiento empresarial. El 99,2% de las unidades económicas del país corresponde a MYPE, lo que evidencia una estructura productiva dominada por negocios de pequeña escala.
«Hoy el Perú no enfrenta un problema de falta de emprendimiento, sino de sostenibilidad. Se crean miles de negocios cada año, pero muchos no logran consolidarse ni crecer», señaló Silvana de los Heros, gerente de Asuntos Corporativos de Zegel.
La especialista atribuyó esta situación a factores como las limitaciones para acceder a financiamiento, la baja adopción de herramientas tecnológicas y las deficiencias en formación empresarial.
Concentración en sectores tradicionales
Al cierre de 2025, el país registró más de 86 mil nuevas empresas en un trimestre, con un crecimiento cercano al 6%. Sin embargo, gran parte de estos negocios se concentró en actividades vinculadas al comercio y los servicios, sectores caracterizados por una alta competencia y una elevada rotación empresarial.
Para los analistas, esta tendencia refleja la necesidad de fortalecer la diversificación económica y promover emprendimientos con mayor capacidad de innovación y generación de valor agregado.
Educación y digitalización como desafíos
Especialistas coinciden en que uno de los principales retos para mejorar la supervivencia de los negocios es fortalecer las capacidades de gestión empresarial y acelerar la transformación digital de las pequeñas empresas.
«El siguiente paso no es impulsar que más personas emprendan, sino que lo hagan mejor preparadas. Eso implica fortalecer la educación emprendedora desde etapas tempranas, incorporar habilidades digitales y conectar la formación con las demandas reales del mercado», agregó De los Heros.
En el marco del Día Mundial del Emprendimiento, expertos señalan que el desafío para el país ya no está únicamente en incrementar el número de empresas, sino en mejorar sus niveles de productividad, innovación y permanencia en el mercado. Sin avances en capacitación, acceso a capital y digitalización, advierten, el crecimiento empresarial podría seguir concentrado en negocios de bajo impacto económico y limitada capacidad de expansión.


