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SUPLEMENTO DEPORTIVO SOSTENIBLE A BASE DE TARWI

ER.-El tarwi (Lupinus mutabilis), leguminosa ancestral de los Andes peruanos, será el ingrediente principal de BIOTARWI, una bebida en polvo fortificada para deportistas desarrollada por la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL).

El proyecto aprovecha el alto contenido proteico del grano mediante un proceso de desamargado verde y biotecnología enzimática, liberando péptidos ricos en BCAA (leucina, isoleucina y valina), aminoácidos que contribuyen a mejorar la recuperación muscular, reducir la fatiga y optimizar el rendimiento físico.

Seleccionado por Prociencia, BIOTARWI busca posicionarse como una alternativa 100 % vegetal, libre de lácteos y químicos, apta para veganos, personas con intolerancia a la lactosa y deportistas con sensibilidad digestiva.

Además de su valor nutricional, el proyecto promueve la revalorización del tarwi y genera oportunidades económicas para comunidades altoandinas, integrando el cultivo ancestral en cadenas de valor sostenibles y contribuyendo a una economía baja en carbono.

El desarrollo incluye validaciones clínicas y sensoriales para medir la biodisponibilidad de aminoácidos, la reducción del cansancio y la mejora del rendimiento deportivo, buscando ofrecer evidencia científica frente a suplementos importados de origen animal.

El proyecto es liderado por la carrera de Ingeniería Agroindustrial de la USIL, con apoyo de la Facultad de Ciencias de la Salud y el Grupo de Investigación en Bioprocesos y Conversión de Biomasa. Como socio estratégico participa Danper Trujillo SAC, que aporta experiencia en escalamiento industrial, desarrollo de producto y comercialización.

“El plan contempla dos ejes principales: la validación sensorial, bioquímica y clínica del producto, y los estudios de mercado para estimar la demanda y definir estrategias de comercialización”, explicó Luis Olivera Montenegro, director de Ingeniería Agroindustrial de la USIL.

Con BIOTARWI, la USIL busca consolidar su liderazgo en investigación aplicada y transferencia tecnológica, demostrando que la biodiversidad andina puede ser fuente de salud, sostenibilidad y competitividad global.

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