
ER.- La exposición al sol durante las temporadas de mayor temperatura representa uno de los principales factores asociados a la aparición de manchas en la piel y a la pérdida de uniformidad en el tono. De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Investigative Dermatology, la exposición repetida a la radiación ultravioleta puede alterar la pigmentación y generar manchas visibles, especialmente en zonas expuestas de manera constante.
Especialistas advierten que, más allá de un aspecto estético, los cambios en el tono de la piel pueden reflejar la necesidad de reforzar los cuidados diarios. Factores como la radiación solar, la predisposición genética, el envejecimiento, los cambios hormonales y procesos inflamatorios —como el acné— influyen en la aparición de manchas.
Bajo esta premisa, incorporar bioactivos de origen natural que acompañen el cuidado del tono y
la renovación de la piel, como la aroeira y la papaína, cobra especial relevancia durante esta
temporada. “Hoy las personas buscan soluciones que realmente se integren a su rutina diaria y
acompañen el cuidado de la piel de forma constante. Asimismo, el uso de ingredientes de origen natural, como enzimas y extractos vegetales, ha ganado interés en los últimos años como complemento en el cuidado dermatológico, aunque su efectividad depende del tipo de piel y del uso continuo», señaló Evelyn Alegria, gerente de Marketing de Natura.
En ese contexto, dermatólogos recomiendan adoptar rutinas faciales simples pero constantes, centradas en tres pasos básicos: limpieza, tratamiento y protección. Una limpieza adecuada permite retirar impurezas y preparar la piel; el uso de productos específicos puede contribuir a mejorar la apariencia del tono con el tiempo; y la protección solar diaria es clave para prevenir nuevas manchas, incluso en días nublados o con baja exposición directa al sol.
Expertos coinciden en que durante los meses de mayor radiación solar, mantener una rutina básica y constante no solo ayuda a mejorar la apariencia de la piel, sino también a prevenir daños a largo plazo.



