
ER.- Las molestias digestivas como la hinchazón abdominal, la acidez, los gases o las alteraciones intestinales ya no solo están relacionadas con la alimentación. El estrés, la ansiedad y los cambios en el estilo de vida se han convertido en factores determinantes en el incremento de trastornos gastrointestinales, una tendencia que preocupa a los especialistas debido a su impacto en la calidad de vida y en la prevención de enfermedades más graves.
El panorama cobra mayor relevancia en el Perú, país que registra una de las tasas más altas de cáncer gástrico en América Latina. En paralelo, las consultas por enfermedades inflamatorias intestinales y trastornos digestivos funcionales continúan en aumento, especialmente entre jóvenes y adultos.
De acuerdo con información de EsSalud, desde la pandemia se evidenció un incremento del 30 % en las consultas por trastornos gastrointestinales asociados al estrés y la ansiedad. Según la Dra. Karla Cueva, jefa de Gastroenterología del Hospital Guillermo Kaelin, operado por IBT Group, esta tendencia se mantiene.
«Continuamos observando un número representativo de consultas por patologías gastrointestinales que responden directamente a la presencia de estrés, ansiedad, depresión o sedentarismo en la población», explica la especialista.
La conexión entre el cerebro y el intestino
La Dra. Cueva señala que el denominado eje cerebro-intestino permite una comunicación permanente entre ambos órganos. Como consecuencia, los estados emocionales pueden alterar el funcionamiento del sistema digestivo y desencadenar síntomas como gastritis, síndrome de intestino irritable, acidez, diarrea o estreñimiento, aun cuando no existan lesiones visibles en el aparato digestivo.
Por ello, enfatiza la importancia de realizar una evaluación médica integral que permita identificar la causa del problema y ofrecer un tratamiento multidisciplinario.
Hábitos que ayudan a proteger la salud digestiva
La especialista destaca que pequeños cambios en el estilo de vida pueden contribuir significativamente a reducir los síntomas y mejorar el bienestar gastrointestinal:
- Mantener una alimentación equilibrada, con horarios regulares y menor consumo de alimentos ultraprocesados.
- Dormir entre siete y ocho horas diarias, ya que un descanso adecuado favorece el equilibrio del organismo y disminuye el impacto del estrés.
- Realizar actividad física de forma constante, incluso mediante caminatas diarias, para mejorar el tránsito intestinal y reducir la tensión acumulada.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta
Los especialistas recomiendan no normalizar molestias digestivas persistentes ni recurrir a la automedicación. Una evaluación médica oportuna permite detectar enfermedades gastrointestinales de manera temprana y reducir el riesgo de complicaciones.
En ese sentido, la Dra. Cueva aconseja realizar controles preventivos desde los 40 años para enfermedades del esófago y estómago, y a partir de los 45 años para patologías del colon, considerando siempre los antecedentes personales y familiares de cada paciente.
Con el aumento de enfermedades digestivas y la alta incidencia de cáncer gástrico en el país, los especialistas coinciden en que cuidar la salud emocional, adoptar hábitos saludables y acudir a controles médicos periódicos son acciones fundamentales para proteger la salud digestiva.