EMPRESA RESPONSABLE

INVESTIGACIÓN EN PERÚ DESARROLLA PAN CON HOJAS DE MANGO

ER.- Un pan de molde enriquecido con hojas de mango, con mayor contenido de compuestos antioxidantes, fue desarrollado como parte de una investigación en la Universidad San Ignacio de Loyola. El producto, denominado “superpan”, busca aportar una opción alimentaria con valor nutricional y potencial para contribuir a la prevención de enfermedades crónicas.

El “superpan” forma parte de la tesis de Mónica Pirca Palomino, quien exploró el uso de insumos no tradicionales en la elaboración de alimentos funcionales. La propuesta consiste en sustituir parcialmente la harina de trigo por polvo de hojas de mango, un residuo agrícola que habitualmente se descarta durante las cosechas.

El estudio se enmarca en un contexto de desafíos alimentarios en el país. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, el 51,7 % de la población peruana enfrenta inseguridad alimentaria, lo que evidencia la necesidad de alternativas accesibles con mayor aporte nutricional.

Durante la investigación, se evaluaron hojas de mango de las variedades Kent, Criollo y Edward en proporciones de 2 %, 6 % y 10 %, con el objetivo de medir su impacto en la calidad del producto y su perfil antioxidante. Los resultados mostraron un incremento en compuestos bioactivos como fenoles y flavonoides, asociados a la reducción del riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles.

En términos de aceptación, las formulaciones con entre 2 % y 6 % de polvo de hojas de mango —principalmente de las variedades Criollo y Kent— registraron mejores resultados en atributos como sabor, aroma y color. La versión con 2 % destacó también por su textura, de acuerdo con pruebas realizadas con consumidores.

Además del componente nutricional, la investigación plantea un enfoque de economía circular al revalorizar residuos agrícolas como materia prima en la industria alimentaria. Este tipo de iniciativas busca reducir desperdicios y generar nuevos usos para insumos que no forman parte de la cadena productiva tradicional.

“Estos hallazgos abren nuevas aplicaciones en la industria, al proyectar el uso de materias primas no tradicionales en el desarrollo de alimentos funcionales con valor agregado”, explicó la investigadora.

El estudio también recomienda profundizar en el análisis de los compuestos bioactivos mediante técnicas especializadas, con el fin de precisar sus beneficios en la salud. Asimismo, plantea la posibilidad de aplicar este enfoque en otros productos como pastas o arroz, en línea con tendencias de innovación en alimentos funcionales.

Botón volver arriba