
ER.- La concesionaria Autopista del Norte (Aunor), operadora de la Red Vial 4, viene aplicando nuevas tecnologías de asfaltado en el mantenimiento de la Panamericana Norte, específicamente en el tramo Santa–Trujillo. La iniciativa incorpora materiales reciclados como neumáticos fuera de uso (NFU) y pavimento asfáltico reciclado (RAP), con el objetivo de mejorar la durabilidad de la vía y reducir el impacto ambiental de las intervenciones viales.
Según información de la concesionaria, estas mezclas asfálticas incluyen además polímeros que permiten obtener un pavimento de mayor desempeño. Entre sus características técnicas se señala una mayor flexibilidad y resistencia frente a las cargas del tránsito pesado, lo que ayudaría a disminuir la aparición temprana de fisuras, deformaciones superficiales y ahuellamientos.
Aunor indica que este tipo de asfalto puede alcanzar una vida útil hasta 50 % mayor en comparación con mezclas tradicionales, lo que también se traduciría en menores intervenciones de mantenimiento a lo largo del tiempo. Para los usuarios de la vía, esto podría representar una superficie de rodadura más estable, con potencial impacto en la comodidad de viaje y en el desgaste de los vehículos.
La experiencia marca un precedente en el país al aplicarse en una carretera de alto tránsito como la Panamericana Norte. Tecnologías similares ya se utilizan en otros países, pero su implementación en esta concesión introduce este tipo de soluciones en el contexto local de infraestructura vial.
En el plano ambiental, el uso de RAP permite reducir en alrededor de 25 % la necesidad de extraer nuevos agregados como piedra y arena. A ello se suma el reaprovechamiento de neumáticos descartados, un residuo de lenta degradación que suele generar problemas de acumulación y contaminación. Integrar este material en la mezcla asfáltica ofrece una alternativa para su disposición final.
La combinación de mayor durabilidad del pavimento y reutilización de residuos apunta a disminuir la frecuencia de obras y, con ello, parte de las emisiones y procesos asociados a la producción y transporte de materiales. Estas prácticas se enmarcan en una tendencia creciente dentro de la ingeniería vial que busca equilibrar desempeño técnico y criterios de sostenibilidad.