
ER.-Cada 21 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro de Energía, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de usar responsablemente los recursos energéticos y promover hábitos sostenibles en los hogares. En ese marco, la empresa Besco comparte recomendaciones y buenas prácticas para optimizar el consumo energético y reducir el impacto ambiental desde casa.
Una de las principales estrategias para lograrlo es aprovechar la iluminación natural y el diseño arquitectónico desde la planificación del proyecto. Una vivienda bien orientada puede recibir más horas de luz natural, disminuyendo el uso de luminarias durante el día y contribuyendo al ahorro en las facturas eléctricas. En los proyectos de Besco, este principio se aplica desde la etapa de diseño, complementándose con el uso de luminarias LED, que consumen hasta un 80% menos energía que las tradicionales.
Asimismo, la empresa promueve el uso de energías limpias y económicas, como el gas natural, que permite un ahorro de hasta 70% frente a cocinas eléctricas, según datos de Cálidda. Por ello, los proyectos ubicados en zonas con cobertura de red cuentan con instalaciones internas que facilitan su uso en la cocina, el calentador de agua y la secadora.
“Hoy en día, la sostenibilidad comienza en casa. En Besco trabajamos para que nuestros proyectos sean eficientes desde el punto de vista constructivo y para que los propietarios adopten prácticas responsables en su día a día. Desde la elección de materiales hasta la educación ambiental, buscamos generar un cambio positivo y duradero”, señaló Laly Balta, subgerente de Arquitectura Sostenible en Besco.
Como parte de su compromiso, la empresa impulsa la estrategia Besco Sostenible, que integra la sostenibilidad como eje transversal en su gestión. Destaca el programa WASI, mediante el cual fomentan buenas prácticas de consumo responsable entre los propietarios, como el uso de materiales eficientes, la segregación de residuos y el reciclaje.
Balta también comparte algunos consejos prácticos para reducir el consumo energético en el hogar:
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Reemplazar bombillas tradicionales por luces LED, más duraderas y eficientes.
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Desenchufar los aparatos electrónicos cuando no se usan, ya que consumen energía en modo “stand by”.
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Lavar con agua fría y cargas completas para reducir el gasto eléctrico y de agua.
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Regular la temperatura de la terma y el refrigerador, ya que unos grados menos pueden representar un ahorro importante.
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Aprovechar la ventilación natural, abriendo ventanas estratégicamente para evitar el uso excesivo de sistemas eléctricos.
El ahorro energético no solo genera beneficios económicos, sino también un impacto ambiental positivo. Iniciativas como las de Besco demuestran que la eficiencia y la sostenibilidad pueden ir de la mano, y que cada acción cotidiana cuenta para construir un futuro más responsable con el entorno.