
ER.-En una de las zonas más vulnerables de la Amazonía peruana, el distrito de Punchana se ha convertido en un ejemplo de transformación social gracias al proyecto “Inclusión Educativa para la Vida”, impulsado por Scotiabank Perú, World Vision y la Fundación Barcelona. La iniciativa ha beneficiado a más de tres mil niñas, niños, jóvenes y familias, demostrando que la articulación entre sector privado y organizaciones sociales puede generar cambios sostenibles en educación, emprendimiento y convivencia familiar.
El proyecto ha logrado que el 83 % de los estudiantes de 3° y 4° grado alcance niveles mínimos de comprensión lectora —muy por encima del 50 % del promedio nacional— y que el 69 % lea dos o más libros al mes. En el ámbito productivo, el 75 % de los jóvenes que accedieron a capacitaciones en emprendimiento y capital semilla formalizó sus negocios ante la SUNAT, mientras que 1,400 cuidadores fueron capacitados en prácticas de crianza respetuosa.
Este modelo integral y replicable ha sido incorporado en los Planes Anuales de Trabajo (PAT) de las escuelas locales y ya forma parte de la gestión de los CETPRO, CITE Productivos y gobiernos locales. Además, su articulación con la UGEL Maynas está permitiendo expandirlo a más instituciones educativas, generando un efecto multiplicador que trasciende el alcance inicial del programa.
Giuliana Pacheco, directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Scotiabank Perú, destacó que este proyecto “es una evidencia del poder transformador de las alianzas y de cómo, con una teoría del cambio clara, se puede escalar el impacto y generar oportunidades que trascienden generaciones”.
Por su parte, Paco Sanz, Corporate Manager de la Fundación FC Barcelona, resaltó el rol del deporte en el desarrollo de los jóvenes: “Tanto en el aula como en la cancha, los niños y jóvenes desarrollan competencias esenciales como trabajo en equipo, perseverancia y confianza. Nos enorgullece ver cómo el deporte y la educación se convierten en verdaderas herramientas de inclusión y desarrollo comunitario”.
Asimismo, Sandra Contreras, directora ejecutiva de World Vision Perú, subrayó que la iniciativa “va más allá de mejorar indicadores educativos: transforma vidas desde la niñez, promoviendo la lectura, los proyectos de vida y la crianza sin violencia”.
Con “Inclusión Educativa para la Vida”, Scotiabank reafirma su compromiso con el desarrollo integral de las comunidades peruanas, especialmente en territorios históricamente excluidos. El modelo, implementado con éxito en Punchana, Iquitos, apunta ahora a replicarse en otras regiones del país, fortaleciendo la resiliencia económica y social desde la escuela, la familia y la comunidad.