
ER.-La Reserva Nacional de Paracas, creada en 1975, celebra medio siglo de vida como uno de los ecosistemas más importantes del Pacífico Sur, donde el mar y el desierto conviven en un entorno único. Este aniversario resalta no solo su valor natural, sino también los esfuerzos por mantener un equilibrio entre conservación, ciencia y desarrollo.
Fondo Paracas: financiamiento sostenible para la conservación
Entre las iniciativas destacadas se encuentra el Fondo Paracas, promovido por Camisea junto con el SERNANP y administrado por Profonanpe, con un capital patrimonial de USD 7 millones. Este es el primer modelo fiduciario de financiamiento ambiental en un Área Natural Protegida del Perú y asegura recursos a perpetuidad para proyectos de conservación.
Gracias a este mecanismo se han impulsado acciones como:
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El Programa de Guardaparques Voluntarios, con jóvenes y pescadores artesanales.
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El ordenamiento de la pesca artesanal.
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Campañas de limpieza y vigilancia ambiental con apoyo comunitario.
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Promoción de actividades productivas sostenibles.
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Infraestructura turística sostenible, como ciclovías y el mantenimiento de vías.
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Control de actividades ilícitas dentro de la Reserva.
Este modelo ha recibido reconocimiento internacional, como el obtenido en los Top 100 Green Destinations Story Awards 2022.
Monitoreo marino y conocimiento científico
Otro aporte clave es el Programa de Monitoreo Marino Costero (PMC), que se desarrolla desde antes de las operaciones de Camisea en Pisco. Este programa, con enfoque ecosistémico, estudia la interacción de la bahía, las islas y la costa, generando información valiosa sobre aves migratorias, biodiversidad marina y procesos invisibles a simple vista, como los cambios en las corrientes o la composición del plancton.
Los resultados del monitoreo son compartidos con la comunidad científica y autoridades, fortaleciendo la gobernanza ambiental y orientando decisiones basadas en evidencia.
Comunidades aliadas en la conservación
La historia de Paracas también se escribe junto a sus comunidades. Camisea apoya a pescadores y maricultores en la vigilancia de la Reserva y en el fortalecimiento de su cadena productiva de concha de abanico, lo que impulsa una economía local más competitiva y sostenible.
Un laboratorio natural vivo
A 50 años de su creación, Paracas se consolida como un laboratorio natural vivo, vital para la ciencia, la educación ambiental y la preservación de la biodiversidad del Perú y del mundo. Su futuro se proyecta como un espacio donde la ciencia, la conservación y el desarrollo sostenible avanzan de la mano para beneficio de las próximas generaciones.



