
ER.-Con la llegada del invierno, los casos de infecciones respiratorias agudas (IRA) se incrementan en el país. De acuerdo con el Ministerio de Salud, solo en 2024 se registraron más de 4 millones de casos durante la temporada de frío, siendo los más frecuentes el resfrío común, la gripe y la neumonía.
Ante este panorama, especialistas de SANNA advierten sobre la importancia de reconocer los síntomas de alarma, acudir oportunamente al médico y reforzar las medidas de prevención, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
“La confusión entre un resfrío, una gripe o una neumonía puede llevar a subestimar síntomas que, si no se atienden a tiempo, pueden complicarse. Por eso es clave estar atentos a la evolución de los cuadros respiratorios y no automedicarse”, señaló la Dra. Mirtha Terrones Cóndor, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria de SANNA Centro Clínico La Molina.
¿Cómo diferenciarlos?
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Resfrío común: congestión nasal, estornudos, dolor de garganta leve y malestar general, sin fiebre alta ni dolores musculares intensos.
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Gripe (influenza): inicio brusco con fiebre alta, dolor de cabeza, tos, dolores musculares y malestar general. Puede durar alrededor de una semana.
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Neumonía: infección pulmonar con fiebre persistente, tos con flema, dolor torácico y dificultad para respirar. Requiere atención médica inmediata.
La especialista advierte que los signos de alarma que deben motivar una consulta urgente incluyen fiebre que no cede en más de 48 horas, dificultad para respirar, dolor en el pecho, somnolencia excesiva o confusión.
Cinco recomendaciones para prevenir infecciones respiratorias
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Lavado de manos frecuente: al menos 40 segundos con agua y jabón.
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Ventilación de ambientes: abrir ventanas y puertas para reducir la concentración de virus.
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Uso de mascarilla: si se presentan síntomas respiratorios, especialmente en espacios cerrados.
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Distanciamiento de personas enfermas: proteger sobre todo a niños, adultos mayores y personas vulnerables.
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Vacunación oportuna: mantener al día las vacunas contra la influenza y el neumococo.
El invierno plantea un reto para la salud respiratoria, pero también una oportunidad para reforzar el autocuidado. Reconocer los síntomas a tiempo y adoptar medidas preventivas puede marcar la diferencia.



