
ER.-En un contexto de reducción histórica de la Asistencia Oficial al Desarrollo (AOD), que según la OCDE oscila entre el 9% y el 17%, y del retiro de varios cooperantes tradicionales en América Latina, Ayuda en Acción subrayó la urgencia de revitalizar la cooperación entre la UE y la CELAC. La organización destacó que esta debe construirse con la participación activa de la sociedad civil, el sector privado y las comunidades locales, con el fin de impulsar una triple transición que combine sostenibilidad, equidad e inclusión.
Con más de cuatro décadas de experiencia en la región, Ayuda en Acción enfatizó que los acuerdos birregionales deben traducirse en beneficios reales para la ciudadanía, especialmente para los sectores más vulnerables y los jóvenes, quienes representan el motor del futuro económico y social de América Latina.
Según datos de la CEPAL y Ayuda en Acción, el 31% de los adolescentes entre 15 y 19 años en la región vive en pobreza, y uno de cada cuatro jóvenes de 18 a 24 años no estudia ni trabaja. De mantenerse las tendencias actuales, se estima que para 2030 el 70% de esta población trabajará en el sector servicios, lo que evidencia la necesidad de políticas que impulsen la educación técnica y la empleabilidad juvenil.
“La cooperación europea debe situar a las personas en el centro de la agenda. Solo así la relación birregional podrá generar un desarrollo más justo, estable y duradero”, señaló Diana Quimbay Valencia, directora de Ayuda en Acción Colombia y participante en el Foro de la Sociedad Civil de la Cumbre.
La organización insistió en que la cooperación internacional debe promover una educación equitativa, eliminar las barreras económicas y sociales, y fomentar alianzas público-privadas que garanticen transiciones educativas y laborales sostenibles.
Global Gateway y la necesidad de inversiones inclusivas
Ayuda en Acción también destacó la importancia de que las inversiones europeas canalizadas a través de iniciativas como Global Gateway generen beneficios tangibles en las comunidades locales. “Para generar beneficios reales, las inversiones deben estar respaldadas por acciones inclusivas, transparentes y participativas, con énfasis en la juventud”, remarcó Quimbay.
La organización alertó, además, que la cooperación internacional atraviesa una profunda transformación, con la retirada de agencias como USAID y el ascenso de nuevos actores globales, como China. En este escenario, Ayuda en Acción instó a la Unión Europea a asumir un rol más estratégico y activo en la región, ampliando el alcance de Global Gateway, que ya moviliza más de 150 empresas europeas y supera los 306 mil millones de euros en inversiones, con proyecciones de llegar a 400 mil millones para 2027.
Sin embargo, la entidad advirtió que el éxito de esta estrategia depende de la participación de la sociedad civil. “Para que la inversión europea contribuya efectivamente al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es fundamental involucrar a las organizaciones locales, los sindicatos y las entidades comunitarias”, añadió Quimbay.
Una visión compartida para el futuro
Ayuda en Acción reafirmó su compromiso de seguir trabajando como agente de desarrollo y puente entre Europa y América Latina, promoviendo un modelo de cooperación más justo, resiliente y sostenible. La organización considera que esta Cumbre representa una oportunidad única para consolidar una alianza birregional centrada en las personas y guiada por principios de equidad, inclusión y beneficio mutuo.