
ER.-El Perú dio un paso decisivo en la agenda climática mundial al presentar, en el marco de la COP30, los avances del Programa REDD+ Jurisdiccional Indígena (RIJ), una iniciativa pionera que articula acción climática, protección de derechos colectivos y estabilidad territorial. El modelo, considerado único en su tipo, busca facilitar nuevos flujos de inversión y financiamiento para la conservación de la Amazonía.
La presentación se llevó a cabo en el foro “Construyendo el Programa REDD+ Jurisdiccional Indígena en Perú: Alianzas estratégicas y gobernanza”, organizado por el Ministerio del Ambiente (Minam) y el Grupo Perú, que integra a organizaciones indígenas amazónicas como AIDESEP, CONAP y ANECAP. El evento reafirmó el liderazgo indígena en la construcción de un mecanismo climático alineado con los intereses nacionales y los compromisos internacionales.
Un modelo pionero codiseñado con pueblos indígenas
El Programa RIJ es la primera propuesta REDD+ a escala jurisdiccional en el mundo codiseñada y liderada por pueblos indígenas. Su objetivo central es reducir las emisiones por deforestación y degradación en la Amazonía peruana, adoptando el estándar internacional TREES de Architecture for REDD+ Transactions (ART), que garantiza altos niveles de integridad ambiental y transparencia, requisitos indispensables para que los créditos de carbono generados sean reconocidos en los mercados globales.
Sernanp destaca el valor de la cogestión
Durante el foro, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) destacó la solidez del modelo de cogestión como un pilar de gobernanza climática.
Deyvis Huamán, director de Gestión Territorial de Áreas Naturales Protegidas, subrayó el rol estratégico de los Ejecutores de Contratos de Administración (ECA), organizaciones indígenas que gestionan Reservas Comunales en alianza con el Estado.
“La cogestión Estado–pueblos indígenas es un mecanismo probado que garantiza la protección ambiental. Fortalece la gobernanza articulando conservación, derechos colectivos y vigilancia comunitaria frente a amenazas como la deforestación”, señaló Huamán.
Un precedente global
El foro concluyó resaltando que esta propuesta peruana constituye un hito global en gobernanza climática, al demostrar la capacidad del país para impulsar modelos inclusivos, equitativos y listos para atraer inversión. Con ello, el Perú reafirma su liderazgo en la transición hacia una economía de bajas emisiones y mayor resiliencia.



