
ER.-Perú se encuentra en un punto clave para avanzar hacia un modelo energético más limpio y sostenible. Aunque América Latina y el Caribe ya generan alrededor del 60 % de su electricidad a partir de fuentes renovables —el doble del promedio mundial, según el Foro Económico Mundial (WEF)— el país aún tiene desafíos importantes por superar.
Como uno de los principales productores globales de cobre, responsable del 10 % del suministro mundial de este mineral esencial para tecnologías limpias como paneles solares y baterías, el Perú tiene un papel estratégico en la transición energética. Sin embargo, también enfrenta el reto de gestionar de forma responsable los impactos sociales y ambientales en sus zonas mineras.
Cinco claves para acelerar la transición energética
María Mendiola, gerente del Grupo Enhol en Perú, señala que es fundamental prepararse con anticipación. “No hay mucho personal calificado con experiencia en energías renovables, por lo que traer talento del extranjero eleva los costos. La capacitación local es vital”, indicó.
La especialista identificó cinco aspectos clave que las empresas nacionales deben considerar para avanzar en este proceso:
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Capacitación del talento local: Formar personal especializado en energías renovables no solo reduce costos, sino que fortalece la autonomía técnica del país.
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Infraestructura y tecnología: La inversión en nuevas instalaciones solares y eólicas es urgente. Asociarse con proveedores internacionales puede potenciar el aprovechamiento del recurso energético local.
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Marco regulatorio claro: La falta de normas específicas ha detenido proyectos en zonas con alto potencial como La Joya, Talara y Marcona. Un marco legal sólido y estable facilitaría la llegada de inversiones verdes.
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Financiamiento innovador: Créditos verdes y acuerdos de compra de energía (PPAs) son instrumentos clave para permitir que tanto grandes empresas como pymes desarrollen proyectos sostenibles.
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Cultura empresarial sostenible: La adopción de energías limpias debe integrarse en una estrategia corporativa alineada con criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza).
Perú tiene una oportunidad histórica de liderar en energías renovables y sostenibilidad, pero necesita acelerar reformas e inversiones para no quedarse atrás en la transición energética global.