
ER.-Un acto tan simple como lavarse las manos puede marcar la diferencia entre la salud y la enfermedad, especialmente en lugares donde el acceso al agua segura aún no está garantizado. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 9,6 % de los hogares peruanos no cuenta con agua por red pública, cifra que asciende al 21,3 % en zonas rurales, donde muchas familias dependen de camiones cisterna, pozos o cuerpos de agua naturales.
Reforzar los hábitos de higiene desde la niñez y facilitar el acceso al agua segura son acciones clave para mejorar la salud pública, así como para impulsar iniciativas que promuevan el agua potable como un derecho básico.
Educación en higiene: un esfuerzo conjunto
Lavarse las manos debe dejar de verse como un acto ocasional y convertirse en una práctica cotidiana, capaz de prevenir enfermedades gastrointestinales, respiratorias y parasitarias, especialmente en poblaciones vulnerables.
En este contexto, Softys Perú, en alianza con la ONG Techo, implementará 70 soluciones de agua durante 2025, instalando tanques elevados con filtro y lavamanos en comunidades de Cañete y en ollas comunes de San Juan de Lurigancho. Estas acciones buscan garantizar un uso seguro y saludable del agua para cientos de familias.
“Asegurar el acceso al agua es solo parte del desafío; también buscamos transformar los hábitos de higiene de manera sostenible. Nuestra apuesta desde Softys Contigo combina infraestructura, educación y compromiso para generar un impacto positivo en las comunidades”, señala Andrés Ortega, Director Ejecutivo y Gerente General de Softys Perú.
Cinco pasos para un lavado de manos efectivo
A través de su marca Elite Professional, especializada en soluciones de higiene para entornos públicos y corporativos, Softys Perú promueve una rutina diaria siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS):
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Mojarse las manos con agua, eliminando suciedad superficial.
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Aplicar jabón y frotar bien, cubriendo palmas, dorso, entre los dedos y debajo de las uñas.
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Frotar durante al menos 20 segundos, asegurando que el jabón actúe correctamente.
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Enjuagar con agua, eliminando residuos de jabón y microorganismos.
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Secar con papel desechable o toalla limpia, evitando la transferencia de microbios.
Con estas iniciativas, Softys Perú refuerza la importancia del hábito de higiene más sencillo, demostrando que pequeños gestos cotidianos pueden tener un gran impacto en la salud y en la calidad de vida de las comunidades.



