
ER.-Industrias San Miguel (ISM) cumple 37 años apostando por un modelo empresarial que combina rentabilidad, impacto social y sostenibilidad ambiental. Fundada en los años 80, la compañía ha evolucionado desde Ayacucho hacia una operación internacional que hoy abarca ocho países, con seis plantas productivas, más de 28 marcas y 60 centros operativos, siempre vinculada a sus comunidades de origen.
En 2024, la empresa reforzó su estrategia “Cuidando nuestro futuro”, que articula prácticas concretas de sostenibilidad:
- Gestión energética eficiente: el 53.4% de la energía consumida en la planta de Huaura provino de fuentes hidroeléctricas y el 8.62% de energías renovables no convencionales en ambas plantas. Esto permitió reducir 319.54 toneladas de CO₂ equivalente y disminuir en 8.27% su huella de carbono.
- Gestión hídrica responsable: la planta de Huaura reutiliza agua residual tratada para riego agrícola, con monitoreo diario y sin vertimientos a cuerpos naturales. Tanto Huaura como Arequipa obtuvieron el Certificado Azul de la Autoridad Nacional del Agua, reduciendo 10% el consumo en 2024.
- Economía circular avanzada: se reciclaron más de 930 toneladas de residuos y se usaron preformas PET con 15% de resina reciclada. Solo en Huaura se recuperaron 607 toneladas de PET y en Arequipa 222 toneladas, de las cuales unas 100 toneladas fueron vendidas para una segunda vida productiva.
En lo social, ISM impulsó programas que beneficiaron a más de 900 mil personas. Entre ellos destacan Mejorando Mi Bodega, que alcanzó a 13,800 emprendedores; capacitaciones a 40 proveedores de Huaura y Arequipa para elaborar sus Reportes de Sostenibilidad; además de iniciativas como Voluntariado ISM, Guardianes del Agua y Reciclatones en alianza con gobiernos locales.
“La sostenibilidad es parte esencial de nuestra forma de hacer empresa. El 2024 nos permitió dar pasos firmes en la reducción de nuestra huella ambiental y en fortalecer el impacto positivo en las comunidades”, señaló Katerina Añaños, gerente general corporativa de ISM.
La compañía también proyecta su legado a través del Instituto Jorge Añaños y Tania Alcázar, una institución licenciada por SUNEDU que fomenta el emprendimiento y liderazgo local, y de la Asociación Añaños Alcázar, enfocada en proyectos comunitarios, educativos y ambientales.
Con esta trayectoria, ISM reafirma que es posible construir un modelo económico rentable desde las regiones, apostando por empleo formal, innovación y valor social.