
ER.- La reciente emergencia en el sistema de transporte de gas natural, provocada por una deflagración en la estación de válvulas de Megantoni, ha encendido las alertas sobre la seguridad energética en el país. Frente a esta situación, la Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL) planteó una serie de medidas para garantizar el abastecimiento de gas licuado de petróleo (GLP), un combustible clave para millones de hogares y diversas actividades económicas.
El incidente obligó al Ministerio de Energía y Minas (Minem) a declarar en emergencia el suministro de gas natural por un periodo de 14 días, priorizando el abastecimiento del mercado interno. Esta situación también afecta la producción de líquidos derivados del gas natural, entre ellos el GLP, lo que ha generado restricciones operativas en la carga de cisternas en la planta de Pisco.
Ante este escenario, la SPGL señaló que mantiene coordinación con el Minem y con el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) para reducir el impacto de la contingencia y asegurar el suministro del combustible.
“El GLP es un combustible esencial para millones de peruanos. En momentos como este es clave actuar con rapidez, coordinación y visión de largo plazo”, indicó el gremio en un pronunciamiento.
Mientras se implementan las medidas adoptadas por el Gobierno, la organización recomendó a los consumidores hacer un uso responsable del GLP y mantener las precauciones habituales en su manejo.
Medidas excepcionales para asegurar el suministro
Como parte de la respuesta a la emergencia, el Ejecutivo publicó el Decreto Supremo N.º 002-2026-EM, que establece medidas extraordinarias para garantizar la continuidad del abastecimiento energético.
La norma autoriza a Osinergmin a dictar disposiciones urgentes y temporales que permitan flexibilizar algunas reglas de comercialización y seguridad de hidrocarburos, con el objetivo de asegurar el suministro de combustibles al mercado interno, entre ellos el GLP.
Además, la SPGL solicitó al Ministerio de Energía y Minas que autorice, de manera excepcional y temporal, el uso de las existencias medias y mínimas de GLP previstas en el Reglamento de Comercialización. Esta medida permitiría utilizar reservas almacenadas mientras se restablece el transporte de líquidos de gas natural.
Un combustible clave para los hogares
El GLP es una de las principales fuentes de energía en el país. Según datos del sector, cerca del 70% de los hogares peruanos utiliza este combustible para cocinar. También es un insumo importante para comercios, industrias y parte del parque automotor.
En el contexto actual, su importancia se incrementa porque también puede funcionar como combustible sustituto para industrias que dependen del gas natural y que hoy enfrentan restricciones en el suministro.
Por ello, la SPGL subrayó que la prioridad debe ser garantizar el acceso continuo al GLP para las familias y para las actividades productivas vinculadas al abastecimiento de alimentos y servicios básicos.
La crisis revela debilidades estructurales
Más allá de la emergencia actual, el gremio advirtió que el incidente evidencia la necesidad de fortalecer la seguridad energética del país.
Actualmente, cerca del 70% del GLP consumido en el Perú proviene de producción local, mientras que el resto se cubre mediante importaciones. Sin embargo, la infraestructura de almacenamiento sigue concentrada principalmente en la costa central, lo que limita la capacidad de respuesta ante contingencias.
En ese sentido, la SPGL propuso impulsar medidas estructurales orientadas a promover nuevas inversiones en exploración y producción de hidrocarburos, ampliar la capacidad de almacenamiento de combustibles y desarrollar infraestructura descentralizada en distintas regiones del país.
“El episodio demuestra la necesidad de fortalecer la infraestructura energética y crear condiciones que faciliten nuevas inversiones en almacenamiento y producción”, advirtió el gremio.
Finalmente, la organización reiteró su disposición de trabajar con las autoridades para asegurar el abastecimiento y avanzar hacia un sistema energético más resiliente.



