
ER.-Perú dedica este mes a la conmemoración del Día Internacional de la Vicuña, una fecha que rinde homenaje a uno de los emblemas naturales más preciados del país. Considerada el “oro de los Andes” por la extraordinaria finura de su fibra, la vicuña encarna una herencia cultural que se mantiene viva gracias a prácticas sostenibles y al trabajo conjunto con las comunidades altoandinas.
Conservación basada en tradición ancestral
La obtención de la fibra se realiza mediante el chaccu, una técnica ancestral en la que las comunidades capturan temporalmente a las vicuñas para su esquila en vivo y posterior liberación. Este método, que combina respeto por la especie y conocimiento heredado por generaciones, sigue siendo la base del manejo sostenible del camélido.
En este marco, INCALPACA, casa matriz de KUNA, integra estas prácticas tradicionales con estándares modernos de sostenibilidad. La empresa trabaja de manera directa con las comunidades altoandinas para garantizar el bienestar de las vicuñas y fortalecer una cadena de valor que se desarrolla íntegramente en territorio peruano.
“El Día Internacional de la Vicuña es una oportunidad para destacar el valor de esta especie y el compromiso que existe detrás de cada etapa de su conservación. En KUNA trabajamos de la mano con las comunidades para asegurar que la fibra se obtenga respetando su ciclo natural y preservando este patrimonio vivo”, sostuvo Diego Saca, director de Marketing de Incalpaca.
Un modelo que genera impacto ambiental y desarrollo
El enfoque sostenible de KUNA fue reconocido recientemente en el premio Creatividad Empresarial de la UPC, donde la marca obtuvo el galardón en la categoría Impacto Ambiental con el proyecto “Vicuña: El rescate de una especie”. Esta iniciativa ha sido clave en la recuperación de la población de vicuñas, que pasó de alrededor de 5,000 ejemplares a más de 280,000, beneficiando directamente a las comunidades encargadas de su manejo.
El trabajo articulado entre empresas y pobladores no solo protege a la especie, sino que también impulsa el desarrollo local, refuerza la identidad cultural y mantiene vivas tradiciones que forman parte del legado del país.
Este mes de homenaje recuerda que conservar la vida silvestre es también reconocer el esfuerzo que convierte la fibra de vicuña en piezas únicas. Con colecciones elaboradas bajo altos estándares de calidad y sostenibilidad, KUNA reafirma su compromiso con la conservación, el desarrollo comunitario y la continuidad de un patrimonio natural que sigue tejiendo futuro para el Perú.