
ER.-Comprar un inmueble —ya sea para uso personal o corporativo— es una de las decisiones financieras más importantes. Sin embargo, cuando no se realiza una evaluación técnica adecuada, pueden surgir costos elevados y riesgos operativos no previstos. De hecho, según el World Green Building Council, el 70 % de los fallos estructurales y deterioros funcionales se podrían evitar mediante inspecciones formales previas y planes de mantenimiento programados.
En este contexto, la empresa especializada en Facility Management, Tgestiona, advierte sobre la importancia de adoptar un enfoque preventivo al momento de adquirir y conservar inmuebles, y comparte cinco recomendaciones clave para tomar decisiones informadas y proteger la inversión:
1. Revisión estructural con respaldo profesional
Antes de firmar cualquier contrato, es esencial inspeccionar la estructura del inmueble: columnas, vigas, techos y muros portantes. Fisuras, filtraciones o zonas debilitadas pueden esconder riesgos graves. Contar con ingenieros especializados permite detectar deficiencias invisibles a simple vista mediante herramientas técnicas avanzadas.
2. Evaluación del sistema eléctrico
Una instalación eléctrica obsoleta o deteriorada puede provocar desde cortes de energía hasta incendios. Se debe verificar el cableado, luminarias, tableros, puesta a tierra y carga conectada, sobre todo si el inmueble tiene más de 10 años. Además, debe cumplir con las normativas vigentes y soportar la demanda tecnológica actual.
3. Revisión de la red sanitaria
La infraestructura hidráulica debe asegurar el abastecimiento eficiente de agua y evitar daños estructurales. Revisar tuberías, cisternas, bombas y tanques elevados, así como detectar signos de humedad, es clave para mantener condiciones saludables y evitar reparaciones costosas.
4. Plan de mantenimiento preventivo
La gestión del inmueble no termina con su compra. Un plan de mantenimiento periódico permite anticipar fallas, optimizar costos y prolongar la vida útil de los sistemas. Ascensores, sistemas de climatización e iluminación deben evaluarse con regularidad, con el respaldo de profesionales para definir frecuencias y tareas específicas.
“En Tgestiona creemos que la clave está en entender el inmueble como un activo estratégico que requiere gestión profesional desde el primer día”, señala Pablo Jiménez, subgerente de Operaciones FM de la compañía.
5. Inversión oportuna que evita pérdidas futuras
Estudios del sector estiman que las labores de mantenimiento anticipado deberían representar solo entre el 2 % y el 5 % del costo de reemplazar un activo. No invertir a tiempo puede cuadruplicar los gastos en reparaciones futuras, según diversos reportes especializados.
Tgestiona concluye que adquirir una propiedad sin los debidos controles puede ser un error costoso. Aplicar estas buenas prácticas garantiza seguridad, operatividad y valorización sostenida del inmueble.