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AUMENTAN LOS CASOS DE GOLPE DE CALOR Y DESHIDRATACIÓN EN VERANO

ER.- El incremento sostenido de las temperaturas durante los meses de verano está elevando el riesgo de golpes de calor y cuadros severos de deshidratación, dos emergencias médicas que pueden comprometer la vida si no se atienden oportunamente, especialmente en población vulnerable.

De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), durante el verano de 2025 Lima registró temperaturas de hasta 32.8 °C, niveles que incrementan significativamente la exposición al calor extremo. Esta situación afecta con mayor intensidad a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, quienes presentan mayor dificultad para regular la temperatura corporal.

El escenario no se limita a la capital. A nivel nacional, Senamhi reportó 202 olas de calor diurnas durante diciembre de 2025, evidenciando un panorama de alta exposición térmica en diversas regiones del país. Entre las zonas más impactadas se encuentra Arequipa, que alcanzó temperaturas de 32.6 °C durante 16 días consecutivos. También se reportaron registros prolongados en Moquegua, con 25.8 °C durante 23 días, y en San Martín, donde el termómetro llegó a 38.6 °C por 11 días.

La médica Nandy Vega, subdirectora médica de Mapfre, explicó que el golpe de calor ocurre cuando el cuerpo pierde su capacidad para regular su temperatura, lo que puede desencadenar síntomas como dolor de cabeza intenso, mareos, piel caliente y enrojecida, confusión, náuseas e incluso pérdida del conocimiento. En tanto, la deshidratación se produce cuando el organismo pierde más líquidos de los que ingiere, afectando funciones vitales y aumentando el riesgo de complicaciones graves.

Ante este contexto, los especialistas recomiendan mantener los ambientes ventilados dentro del hogar, consumir agua de forma constante incluso sin sensación de sed, y optar por una alimentación ligera rica en frutas y verduras. También advierten sobre el peligro de dejar a niños, adultos mayores o mascotas en espacios cerrados y sin ventilación.

Cuando se realizan actividades al aire libre, se sugiere evitar la exposición directa al sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, utilizar ropa ligera y de colores claros, así como sombreros, gorras y protector solar. Además, es importante llevar agua, hacer pausas en zonas con sombra y supervisar constantemente a los menores, quienes son especialmente vulnerables al calor extremo.

“Frente a un verano cada vez más intenso, la prevención y la información son claves. Cuidar la hidratación y limitar la exposición al calor puede evitar complicaciones graves y proteger la salud de toda la familia”, señaló Vega.

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