
ER.- En un contexto donde cada vez más actividades —desde operaciones bancarias hasta educación y trabajo remoto— se realizan en línea, la seguridad digital se ha convertido en un componente clave de la vida diaria. El Día de la Internet Segura, que se conmemora el segundo martes de febrero, pone el foco en los riesgos que trascienden lo tecnológico y pueden afectar la economía y el bienestar de las personas.
Fraudes digitales, suplantación de identidad, robo de información y acoso en línea figuran entre las amenazas más frecuentes. Estos incidentes no solo comprometen datos personales o financieros, sino que también pueden generar afectaciones emocionales y reputacionales.
Aldo Romero, gerente de Seguridad de la Información y CISO de Claro Perú, señaló que muchos usuarios aún desconocen cómo reaccionar ante señales de alerta. Según explicó, mensajes con carácter urgente, premios inesperados que no provienen de canales oficiales o solicitudes de datos personales suelen ser indicios de fraude.
El especialista recomendó adoptar hábitos digitales preventivos, como evitar compartir información sensible en plataformas abiertas o con contactos desconocidos, utilizar contraseñas seguras y distintas para cada servicio y activar mecanismos de doble verificación cuando estén disponibles. Asimismo, subrayó la importancia de verificar la fuente de la información antes de reenviar contenidos, con el fin de no contribuir a la desinformación.
Romero también destacó la necesidad de acompañar el uso de Internet en el entorno familiar, especialmente en el caso de niños, adolescentes y adultos mayores, quienes pueden ser más vulnerables frente a determinadas modalidades de engaño digital.
El Día de la Internet Segura busca promover una cultura de prevención en la que usuarios, empresas e instituciones compartan la responsabilidad de construir entornos digitales más confiables y reducir el impacto de los riesgos en la vida cotidiana.



