SALUD

ALERTA POR LEPTOSPIROSIS EN VERANO

ER.- Aunque suele asociarse al invierno, la leptospirosis también representa un riesgo durante el verano en el Perú. Entre enero y marzo, los casos tienden a incrementarse debido a los charcos que permanecen tras las lluvias, el aumento de paseos con mascotas y la mayor presencia de roedores en espacios urbanos.

La bacteria Leptospira puede sobrevivir varias semanas en agua estancada y se transmite principalmente por contacto con orina de rata contaminada. Se trata de una enfermedad zoonótica, es decir, puede transmitirse de animales a humanos, lo que convierte su prevención en un asunto de salud pública.

De acuerdo con especialistas de MSD Animal Health en Perú, la bacteria puede ingresar al organismo del perro a través de mucosas o pequeñas heridas al caminar o beber agua contaminada. En los animales puede provocar fiebre, vómitos, decaimiento, orina oscura y, en casos graves, insuficiencia renal. En humanos, los síntomas van desde un cuadro similar a la gripe hasta complicaciones hepáticas severas.

“Un solo charco contaminado puede infectar a tu perro y luego a toda la familia. La prevención es sencilla y puede evitar consecuencias graves tanto en animales como en personas”, señaló Silvia Panta, Representante Técnica de Animales de Compañía de la empresa.

Entre las principales medidas preventivas, los especialistas recomiendan cumplir estrictamente con la vacunación anual contra la leptospirosis. El refuerzo debe aplicarse cada 12 meses y la inmunidad tarda entre dos y tres semanas en desarrollarse, por lo que se aconseja no retrasar su aplicación y revisar periódicamente la cartilla veterinaria.

Otra recomendación clave es evitar que las mascotas beban agua de charcos, acequias o zonas inundadas, incluso si el agua aparenta estar limpia. Los expertos sugieren llevar siempre agua durante los paseos y reforzar la supervisión en parques o espacios públicos donde pueda haber presencia de roedores.

Asimismo, se aconseja secar cuidadosamente las patas, el abdomen y el hocico del animal después de cada salida, ya que la bacteria puede penetrar por la piel húmeda o al momento en que el perro se lame. Esta práctica reduce el riesgo de infección, especialmente en temporadas con alta humedad.

El control de roedores en el entorno doméstico y comunitario también es fundamental. Mantener la basura cerrada, evitar restos de comida al aire libre y coordinar acciones vecinales contribuye a disminuir la circulación de la bacteria en el ambiente.

Finalmente, ante síntomas como fiebre, letargo, vómitos o cambios en el color de la orina, se recomienda acudir de inmediato al médico veterinario. El tratamiento oportuno con antibióticos durante las primeras 48 horas puede ser determinante para evitar complicaciones graves y reducir el riesgo de contagio en el hogar.

Especialistas recuerdan que la leptospirosis no solo compromete la salud de las mascotas, sino también la de las familias, por lo que la prevención y la detección temprana resultan claves durante los meses de mayor exposición.

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