
ER.-El informe del Banco de Alimentos Perú revela una preocupante cifra de desperdicio alimentario que podría alimentar a más de 2 millones de personas. Empresas como Ecolab proponen soluciones tecnológicas para cambiar el panorama.
Cada año en Perú se desperdician cerca de 9 millones de toneladas de alimentos, una cantidad suficiente para alimentar al 5% de la población, según el último informe del Banco de Alimentos Perú. Este problema no solo afecta la seguridad alimentaria, sino que también representa una pérdida significativa de recursos económicos y ambientales.
El rol empresarial: más allá de la eficiencia operativa
Frente a este escenario, las empresas tienen un papel clave para minimizar el desperdicio desde el origen de la cadena productiva hasta el consumidor final. Diego Varrá, líder del área de Alimentos y Bebidas en Ecolab, afirma que “implementar nuevas tecnologías será crucial para mejorar la eficiencia y reducir el desperdicio”. Entre estas soluciones destaca el uso de tratamientos antimicrobianos que permiten extender la vida útil de los alimentos, como el programa Antimicrobial Insight (Inspexx 150).
Cuatro beneficios concretos de reducir el desperdicio de alimentos en empresas:
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Ahorro económico para familias y empresas: Una adecuada planificación de compras y almacenamiento reduce el desperdicio, optimizando los recursos y mejorando la rentabilidad empresarial.
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Más alimentos disponibles, menos hambre: Al evitar que alimentos en buen estado se pierdan, se puede redistribuir a comunidades vulnerables, contribuyendo directamente a combatir el hambre.
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Menor impacto ambiental: El desperdicio alimentario produce grandes cantidades de metano, un gas de efecto invernadero más potente que el CO₂. Reducirlo ayuda a mitigar el cambio climático.
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Impulso a la economía circular: El reaprovechamiento de residuos orgánicos permite crear nuevas oportunidades de negocio en sectores como la agricultura sostenible, cosmética y generación de energía (biogás).
Una tarea compartida
Reducir el desperdicio de alimentos en el Perú no es tarea exclusiva de las empresas. También los consumidores y las autoridades tienen un rol fundamental. Desde una mejor planificación de compras y almacenamiento doméstico, hasta la creación de políticas públicas eficaces, cada acción suma en la construcción de un sistema alimentario más justo, eficiente y sostenible.
Soluciones tecnológicas como las que propone Ecolab, junto con una mayor conciencia social y compromiso empresarial, pueden ser el punto de inflexión que el país necesita para dejar de tirar a la basura millones de toneladas de alimentos cada año.